miércoles 13 de abril de 2011

Nicolás Fantinato: El teatro debe expresar vida

Nicolás Fantinato es un destacado actor de teatro, cine y tevé que brilla con nombre propio en la escena nacional. En esta entrevista nos cuenta de todo un poco, desde su trabajo hasta sus miedos personales.

Por Luis Antonio Capurro

¿En todos estos años de carrera artística qué ha sido lo más satisfactorio que te ha tocado vivir como actor?
Las satisfacciones son muchas, pero aun recuerdo con mucho cariño una anécdota que me ocurrió en el Callao hace muchos años cuando nos presentamos con un grupo de teatro que se llama Sétima Scena. Presentamos la obra “El Avaro” para un colegio en Carmen de la Legua si no me equivoco. Tuvimos muchos problemas para llegar al colegio; con decirte que terminamos llegando con cerca de 2 horas de retraso y esperábamos un público molesto, pero todo lo contrario ellos nos recibieron muy bien a pesar de todo y la obra les encantó. En ese tiempo, yo aún no era un personaje reconocido y recién había culminado mis estudios de actuación en el CPT. Cuando terminamos la función, muchas personas se acercaron a pedirnos autógrafos; entre esas personas se me acercó un niño de apenas 6 o 7 años quien me dio un abrazo y me entregó un caramelo diciéndome que le había encantado mucho la obra y que le diera mi teléfono para llamarme. Allí confirmé mi vocación y sentí que debía seguir actuando por el resto de mi vida. Tal vez te suene trillado o algo poco creíble pero la satisfacción en mi carrera tiene mucho que ver con esta historia de este pequeño a quien nunca mas volví a ver pero que espero guarde algún recuerdo de la obra en su memoria.

Y de hecho eso es lo que más recuerda un actor o actriz en su carrera, el agradecimiento del público, el aplauso, cuando ves que lo que has hecho le ha gustado a la audiencia, ahora que eres un actor reconocido y das autógrafos o te encuentras con gente que en la calle te reconoce por alguna de tus participaciones en teatro o televisión ¿qué sientes cuándo ellos se te acerca creyendo que tú eres como el personaje interpretado y pierden un poco el sentido de la realidad de que es una ficción, me imagino que te ha ocurrido eso no?
Si, a veces las personas te relacionan con el personaje de la última serie o novela en la que apareces, pero te contaré que he tenido encuentros con personas que recuerdan personajes anteriores. Por ejemplo, yo divido mi carrera en antes de Eva del Edén y después de Eva del Edén. Esa novela me dio una gran satisfacción personal y un mayor recuerdo en el público. Ahí interprete a Briviesca de Muñatones, un personaje muy cómico. Hay gente que me ha parado en la calle solo para hacerme comentarios y felicitarme por Muñatones. Eso me parece alucinante porque es difícil que la gente te relacione con personajes anteriores, salvo que estos le hayan causado un fuerte impacto. Ahora es común que me digan Prudencio (por Los Barriga) o Señor Canciller (por Operación Rescate), pero nunca falta alguno que me haga recordar los buenos momentos que viví interpretando a Muñatones. Además a mi me gusta mucho el contacto con el público, conocer lo que piensan sobre mi trabajo y si éste les ha llamado la atención. Aunque, una que otra vez, he tenido momentos en que el publico ha sido algo importunar al pedir una foto o un autógrafo, sobretodo cuando he estado acompañado o comiendo; pero yo lo considero parte de la carrera y que es muy importante que el publico se siga acercando a sus artistas y les demuestren su cariño.

¿Qué es lo que debe tener un rol o papel para que lo elijas o lo consideres desafiante en tu carrera?
Para mi lo más importante es la historia. Tiene que ser una historia interesante, cautivante. Luego veo que trascendencia tiene el personaje que me ofrecen dentro de la historia. Luego quienes van a ser los compañeros que me acompañaran en la temporada. Muchas veces he aceptado participar en producciones solo por el gusto de compartir ese tiempo con los amigos. Te contaré que hasta ahora el personaje que mayor riesgo me representó en mi carrera fue el de Edna en “Hairspray” (Bienvenidos los 60`s en nuestra versión). Era el papel que interpretó John Travolta y lo consideré todo un reto para mí. Tenia que buscar que creyeran que era una señora y no parecer un hombre disfrazado de mujer. Para el maquillaje me ayudo mi amiga Mayra Couto (La talentosa joven actriz que da vida a Grace de Al fondo hay sitio) y para la construcción del personaje me ayudó mi querida amiga Viviana Andrade, quien me dio los tips indispensables para encontrar el personaje. Nunca quise ver la película antes de hacer la caracterización con la finalidad de no caer en las comparaciones o copias; hice un buen trabajo de mesa con el director Domenico Poggi y pregunte a varios amigos que tan real era el personaje. Con esta obra cerró su telón el gran teatro Montecarlo y los comentarios que recibí de la obra fueron muy buenos, así que me sentí halagado y por supuesto satisfecho por el trabajo que hicimos.

¿Qué recuerdas de la primera vez que le dijiste a tu familia que deseabas ser actor? ¿Fue fácil abrirte camino y convertirte en actor?
La verdad que no fue muy fácil. Yo estudie derecho en la U de Lima, y en los últimos años mi padre me recomendó meterme a uno de esos cursos de Desarrollo de la personalidad y ahí fue donde tuve mi primer encuentro con lo que era la actuación. Cuando mis padres se enteraron de mi nueva vocación, se asustaron un poco porque pensaron que iba a dejar mis estudios de derecho. Al final terminé Derecho, saqué mi titulo de abogado y estuve ejerciendo muchos años para un estudio y una empresa municipal; pero aún estaba ahí el bichito de la actuación. Hice cosas esporádicas en teatro y muchos comerciales de tele (Eso desde el año 94) mientras seguía trabajando como abogado y fue justo en esos años, que sucedió la anécdota con el niño; entonces en el año 2000 tomé la decisión de apartarme del derecho y seguir la segunda vocación: La actuación. Al principio mi padre se preocupo por el hecho de que me pudiera mantener económicamente, ya que la actuación no genera muchos ingresos y el trabajo es inestable. Pero después que ha visto mi trabajo en la tele y el teatro, me ha demostrado que se siente orgulloso y contento por mi decisión, que fue bastante arriesgada, pero con la que me siento mucho más tranquilo. Tengo la suerte de ser de los pocos actores que pueden vivir tranquilos con lo que ganan en teatro y tele. No te voy a decir que gano mucho, pero es suficiente para mantenerme, al menos por el momento porque aun no tengo ni esposa ni hijos que mantener. Puedo darme el gusto de vivir de lo que me apasiona. Felizmente mis padres me apoyaron durante toda mi carrera actoral y aun lo siguen haciendo, con lo cual me siento muy feliz. Durante la década del 2000, me casé y me divorcié, no tuve hijos, y por el momento estoy soltero de nuevo.

¿Qué fue lo mejor de estar casado?
Hace poco he terminado una relación de casi un año y por el momento creo que me mantendré solo. Lo mejor de estar casado es tener a una persona con quien compartir todos los triunfos, derrotas, satisfacciones y decepciones; tener una persona incondicional que sabes que siempre va a estar ahí para apoyarte. Lo mejor de estar soltero, es no tener que dar explicaciones a nadie de las cosas que hagas o las decisiones que tomes. Si se me antoja ir a comer una hamburguesa, no tengo a alguien que me diga: "no comas, porque vas a engordar"; o si quiero comprarme cualquier un celular o un plasma, no habrá alguien que te lo reproche (risas). Soy una persona muy sensible que tal vez teme a la soledad, pero entiendo que la soledad es buena para ordenar las ideas y sobretodo para ver con claridad el nuevo horizonte o rumbo que tendrá tu vida.

¿A la soledad como el hecho de quedarte sin nadie? ¿Sientes que el ser sensible te ayuda más en tu carrera como actor al poder percibir mejor la forma o el carácter de un personaje o a entenderlo? Aunque no es una terapia, ¿has sentido que la actuación te ayudado en lo personal a entender mejor algunas cosas de ti?
De hecho la sensibilidad es una característica en todos los artistas. Nos ayuda a ver las cosas de otro modo y poder entenderlas. A mi particularmente la actuación me ha ayudado mucho. Yo antes era un tipo muy tímido (Aunque sigo siéndolo para algunas cosas) pero la actuación me ha permitido fortalecer algunos aspectos de mi personalidad. Yo que me iba a imaginar estar actuando frente a cientos de personas. En cuanto a entenderme a mi, particularmente creo que aun hay cosas que no logro descifrar, sobretodo actitudes o formas de reaccionar a determinadas circunstancias, pero creo que aun tengo muchos años para tratar de encontrar las respuestas.

¿En qué casos aún eres tímido? ¿Qué cosas no harías que un papel o escena requiera?
Soy tímido para reclamar en una tienda por alguna cosa que me hayan vendido y no funciona, soy tímido para llamar a preguntar datos para comprar o alquilar un departamento. Nunca haría cosas que van en contra de mis principios o que sean notoriamente perjudiciales para la sociedad. Los desnudos, por el momento no creo poder volver a hacerlos (me bastó con el que hice en “Made in Peru”, en el Marsano); pero no tengo temor de hacer cosas que una buena historia exijan, siempre y cuando no sean cosas gratuitas, como acostumbramos ver en la mayoría de producciones nacionales o extranjeras. Quisiera hacer algún personaje de villano, o un antihéroe. Nunca he visto difícil un personaje si es que realmente me llama la atención; y si dicho personaje requiere un derroche de energía o un esfuerzo mayor al que puedo hacer, pues lo intento. Todo depende de la historia y el personaje.

¿Qué te gusta más actuar en el teatro o la televisión? ¿Cuál es la que te exige más como actor?
Definitivamente me gusta más hacer teatro; y considero que es donde se ve más la calidad de un actor; claro, sin desmerecer el trabajo de televisión, El teatro te exige mucha concentración. Los errores deben ser arreglados en el momento. No puedes vacilar en la interpretación porque el público lo nota. En televisión, como existe el corte y la edición, te hacen ver muy bien a pesar de no saber tu letra o estar totalmente distraído. Bueno, en teatro difícilmente se gana lo que te ofrecen en televisión. Aunque en la actualidad como los presupuestos de tela están cada vez más bajos, hay gratas excepciones en donde se puede ganar mucho más en una obra de teatro que en una miniserie.

En Lima se hacen cada año muchas obras de teatro, ¿cómo ves la dramaturgia peruana y la nueva generación de actores, directores y escritores?
En el Perú tenemos muy buenos dramaturgos y lo mejor de todo es que siguen surgiendo nuevas figuras. Eso lo puedo comprobar de los cortos que grabo para Universidades e Institutos. Ahí me doy cuenta que hay jóvenes con talento para escribir. No cualquiera te puede construir una historia interesante, no cualquiera escribe personajes reales y creíbles. Yo estoy seguro que van a seguir saliendo nuevas figuras que puedan tomar la posta de Cesar de María o de Eduardo Adrianzén por citar algunos buenos escritores. Hay nuevos talentos porque se les da la oportunidad de presentar sus obras en nuevos lugares alternos, lugares en donde pueden expresar todo su arte. Ya no solo hablamos de teatros grandes como La Plaza, el Marsano o el Mario Vargas Llosa; ahora tenemos otros locales como el Teatro Racional en Barranco-Surco o El galpón en Pueblo Libre; sin dejar de mencionar los teatros y auditorios de los conos. La movida en los conos es muy interesante, lo malo que aun se ven muy lejanos, no se ven integrados a la realidad teatral de la capital. La mayoría no se informa de todas las obras y eventos que suceden. Felizmente existen grupos de correo como Peruteatro en donde mantienen informado de toda la movida teatral. Entre los jóvenes directores que puedo destacar (aunque ya tienen bastante trayectoria a pesar de ser jóvenes) están David Carrillo, Giovanni Ciccia, Gustavo López, Diego López, Patricia Romero, Juan Carlos Fisher por nombrar algunos. Pero es en el campo de los actores donde cada día surgen más talentos; y en el cual, sin sonar demasiado pretencioso, considero tenemos un enorme potencial, tanto que nos pone entre los primeros países de Sudamérica en cuanto a calidad actoral, ya que no solo tenemos una muy buena dicción sino que además un hablar neutro (sin dejo).

¿Qué cosa falta hace para ver un teatro peruano con mayor visión holística o integradora?
Nuestra nación aun no se integra, vivimos en un país dividido en mundos en los que se aprecia la realidad de forma distinta. Hay muchas corrientes y tal vez esa diversidad nos hace una nación interesante que puede expresar una misma idea desde muchos puntos de vista. Espero que en algún momento nuestro país se integre y podamos encontrar una identidad, un punto de partida para que las ideas se entrelacen y se vea un todo.

¿Has tenido oportunidad de interactuar o conocer del teatro que se hace en provincias o has ido a los conos?
Lamentablemente no he tenido la ocasión de ver la movida fuera de Lima, pero al menos conozco su existencia. Siempre que puedo comento entre mis alumnos que no solo pueden ver buen teatro en Lima, sino que hay mucho más fuera de nuestros límites. Sé que en Los Olivos la movida es muy fuerte con las hermanas Mayella y Pamela Lloclla quienes tienen una escuela de actuación; o el caso de Antonio Reyes quien ha logrado mucho con su escuela Chiquiclaun, una movida muy lúdica en donde va formando a las nuevas figuras desde muy pequeños. A ellos se les debería brindar mayor apoyo para que no desmayen en su tarea formadora.

¿Qué recuerdos de tus inicios?
Yo inicie mi carrera profesional haciendo teatro para niños con una obra que se llamaba "El Circo" que dirigía Antero Sánchez y en donde actuaba junto con Danae Sacovertiz, Giancarlo Delgado y alumnos de la academia de Danae. En esa obra hacia un payasito que se llamaba Mondonguito, era una época en donde dedicarse a la actuación todavía era visto como algo sin sentido, para gente bohemia, gente que no había estudiado nada más. Pero ahí estaba el principal error, puesto que uno también estudiaba para convertirse en actor. Creo que actualmente hay menos preocupación por prepararse debido a que los medios le llaman actor a cualquier persona que sale unos segundos en televisión. Pero sin embargo, he notado que ahora los padres apoyan mucho más a sus hijos para que se conviertan en actores e incluso los incentivan a estudiar la carrera de actuación o afines. Antes ser actor era mal visto; pero ahora se ve como una profesión más. Yo trato de encontrar una explicación a esta nueva visión de los padres: Quienes fueron niños y vieron frustrada su vocación de actor no quieren hacerle lo mismo a sus hijos. Por eso espero que sigan formándose más jóvenes y sigan explotando ese talento innato que tienen muchos de ellos.

¿Entonces crees que la gente joven que aparece en la tevé la gran mayoría de ellos que buscan tan solo sus quince minutos de fama no tienen la suficiente preparación?
Mucha gente joven pasa un casting (porque en la tele buscan más el “tipo” que el talento) y de ahí empiezan su “carrera”, dándole vida a personajes sin tener la mas remota idea de como hacerlo. Por eso considero que la televisión puede ser una gran deformadora del talento, haciendo creer que lo que se hace está bien (Por ser un programa con buena sintonía) y muchas veces no es así. En la televisión, por ejemplo, no es necesario hablar con un volumen alto (porque se usan micrófonos), ni "proyectar" la voz, lo que en el teatro es un requisito indispensable. En la tele más importa el "encuadre" y se actúa para las cámaras; en el teatro debes tratar de tener un movimiento fluido y natural. Otra situación que le hace daño a nuestra carrera, es que hay muchas personas (Que no son actores o que se dedican a la profesión actoral en forma esporádica) que por aparecer en televisión, aceptan salarios demasiado bajos, abaratando el mercado. A veces los productores tienen suerte y se encuentran con algún diamante en bruto y logran lo que buscan. Pero también muchas veces sus producciones fracasan por no realizar un buen casting. Lo que rescato de todo esto, es que muchos de los nuevos rostros que he conocido en las series y novelas, se han preocupado en mejorar y aprender la técnica; por lo que, terminada la producción, siguen talleres con los maestros Alberto Isola, Roberto Ángeles, Bruno Odar, Leonardo Torres; etc.

Tú has tenido la oportunidad de trabajar bajo las órdenes de muchos directores, ¿te gusta más que un director te guíe u ordene? ¿Cuál debería ser la perfecta dirección?
He tenido la suerte de trabajar con muchos directores en teatro y televisión; desde los que solo te dicen donde moverte y los que se preocupan en apoyar la creación del personaje. Pero ojo, es diferente dirigir para cine, teatro o televisión. Particularmente pienso que en el cine se ve más la mano del Director, ya que vemos en la pantalla grande, lo que él quiere que veamos. En la televisión, si bien se trabaja con la imagen, es muy importante la interpretación del actor, para darle mayor credibilidad a la historia. En cambio en el teatro quien más se luce es el actor, ya que de él dependerá que la atención del espectador se mantenga durante el tiempo que dure la obra. La mejor dirección en el teatro, es la que no se nota, es decir, que la historia se narre con naturalidad y que los personajes se muevan y reaccionen según las circunstancias. A mí particularmente en televisión me gusta el trabajo de Aldo Salvini; él es un director que habla mucho con los actores antes de empezar una grabación. Se plantea los pro y contras de una caracterización, se conversa sobre lo que debe o no decir el personaje; como debe comportarse; y muchas veces nos da la libertad de variar el guión de acuerdo a las necesidades del personaje y de como lo estemos llevando dentro de la historia. Aldo es uno de los mejores directores de acción que conozco, que además maneja muy bien la comedia. En “Operación Rescate” hizo una excelente dupla con otro gran director: Cusi Barrios, quien además logro imprimirle una atmósfera cinematográfica a la serie, jugando mucho con la iluminación. Por algo Cusi es uno de los mejores directores de fotografía. En teatro, me encanta sobremanera el trabajo de David Carrillo, él hace mucho mas sencillo el trabajo del actor con un excelente trabajo de mesa, además la forma como dirige es tan natural, que hace sentir muy cómodos a los actores; además tiene un excelente manejo de la comedia. En el cine aun no he tenido suficiente experiencia como para destacar a algún director.

¿Te has sentido alguna vez encasillado por los papeles que interpretas como los papeles de carácter que por ejemplo en Hollywood pueden ser premiados con el Oscar y significa el empuje para acceder a otro tipo de roles?
Bueno el problema que en nuestro país es muy fácil encasillarse debido a que no hay muchas producciones. Entonces cada vez que necesitan a alguien que haga de cura, de doctor o de abogado me llaman. Tal vez eso no sea malo en otros países pero aquí sí; porque a veces sientes que te repites, que te estancas como actor y que no logras interpretar los personajes que realmente quieres hacer. Tengo la suerte de haber sido llamado para darles vida a una diversidad de personajes, aunque es difícil no prestarles algo de mi personalidad a ellos. He interpretado a personajes reales (Juan Carlos Ferrando, el Canciller Tudela, Miguel Grau) como a personajes de ficción, cómicos y trágicos; y siempre trato de diferenciarlos. Todo depende de saber escoger de los papeles que te proponen y tratar de darles toques de distinción (voz, cuerpo, movimiento, etc.)

¿Qué tal el trabajo en Operación Rescate y la novela de Los Barriga? ¿Qué tal la experiencia?
Con los Barriga fue una experiencia alucinante y llena de anécdotas. Primero, para Prudencio buscaban un actor gordo y yo justo acababa de bajar de 120 k a 87 k. Me pidieron que subiera de peso y yo no acepté, luego ellos me propusieron usar una prótesis (barriga falsa), lo cual se notaba porque era un gordo de brazos delgados (risas). Fue una gran experiencia compartir casi 6 meses con un gran elenco de actores y un equipo de producción de primera, lo malo que en nuestro país no tuvo la respuesta que se esperaba pero en Ecuador, Venezuela y México fue todo un suceso, eso nos enseña que nadie es profeta en su tierra. En el caso de “Operación rescate” fue reencontrarme con muchos amigos y convivir cerca de un mes con ellos en el Cuartel Alfonso Ugarte en donde se encuentra la réplica. Eran jornadas muy duras, pero una vez que ves el producto, sientes una alegría y te das cuenta que todo ese esfuerzo no fue en vano. Ahí me toco hacer un papel dramático ya que el canciller siempre estaba con la soga al cuello y la angustia de ser el primer fusilado.

¿Siempre te ves en la tevé luego de haber terminado la temporada de grabación, eres muy crítico contigo mismo?
La verdad que pocas veces me veo porque siempre me estoy fijando en mis errores, así que prefiero dejar a la critica o al publico que me de su opinión y de ahí mejorar mi trabajo, la verdad que uno siempre es el peor critico de uno mismo.

¿Cómo actor cuál es tu máxima aspiración o sueño?
Si te la digo no me crees. Yo admiro mucho a Will Smith y me encantaría trabajar con él en alguna película, yo no hablo inglés pero se que él ha aprendido muy bien el castellano. De verdad me parece que es un gran actor que te puede llevar de la alegría al llanto en una sola escena. Lo admiro mucho. Otro sueño, que casi se cumplió, era conocer a Arturo Peniche. Es que siempre me han dicho que me parezco a él. Aunque yo creo que el parecido era mayor cuando era más joven con menos peso y más pelo. Cuando hace poco vino a Lima para co animar “Hola Perú”, me invitaron al set para conocerlo, pero no pude asistir porque por esos días estaba en plena grabación de “Operación rescate”. Pero aun mantengo la esperanza de que me conozca (Risas).

¿Si tuvieras que interpretar una escena de sexo con una actriz extranjera y una nacional y te dieran a elegir por quiénes te decidirías?
Que buena pregunta. Yo prefiero el producto peruano!!! (Risas). Te diré que eso depende, no es que uno tenga que elegir, pocas veces te dan esa posibilidad. Además las escenas de sexo son muy delicadas así que en ese caso preferiría hacerlo con una actriz nacional que además conozca para así evitar roches. Una vez me toco hacer unas escenas de cama con mi gran amiga Norka Ramírez y las hicimos muy bien, de manera muy profesional.

¿Cuál de los sentimientos crees tú que es más difícil de interpretar?
Depende del actor. Para mi la felicidad es la emoción más fácil de interpretar, pero tengo muchos problemas para llorar. Puedo mostrar la tristeza pero se me hace muy complicado llegar al llanto a pesar de usar la memoria emotiva.

¿Los episodios tristes sirven para aprender y tener más fuerza no?
Hay golpes en la vida tan fuertes... yo no sé. Bueno particularmente a mi no me ha ido muy bien en el amor, a pesar de mis 41 años ya tengo un divorcio y, hace poco, una ruptura que me ha dejado devastado. Siento que mis ex parejas ya ni me quieren ver después de terminar, ¿Será para que no se arrepientan de la triste decisión? (risas) La vida a veces es muy extraña, te trae personas maravillosas que tal vez no sabes valorar y por eso pierdes. “El ser humano es un animal de costumbres”, pero yo creo que “en el amor soy como de costumbre un animal”

¿A qué lado oscuro de tu personalidad le tienes miedo?
Creo que lo que me ha hecho fracasar en el amor es mi terquedad. Muchas veces me cierro en una posición y no le doy vuelta hasta que ya es demasiado tarde. Puedo tratar de evitar ese comportamiento necio pero al final siempre aflora, por eso trataré de ser aún más comprensivo y pondré mi mejor esfuerzo cuando conozca a mi “próxima ex” (risas).

¿Te gustaría alguna vez volver a dirigir?
Ya he tenido la oportunidad de dirigir una obra que se llama “La tercera palabra” de Alejandro Casona, la cual hice en dos temporadas pero sin mayor éxito. Ahí dirigí e hice la producción y me sirvió para darme cuenta que como productor soy un buen actor (risas). El productor es quien más arriesga, se gasta mucha plata que después no se recupera. Pero además siempre dirijo eventos y festivales. Es algo que esta en todo actor, esas ganas de ponerse al otro lado, no solo actuar sino dirigir. Es emocionante porque a veces sientes que la obra o el personaje debe ser interpretado de un modo, pero el actor se encarga de darte una nueva visión que a veces es mucho más interesante que la tuya; entonces si eres un buen director sabrás combinar ambas visiones para que salga un gran producto.

¿Cada vez que se levanta el telón y entras a escena sientes la misma emoción como la primera vez?
Siii!!! Es alucinante como no se va ese nervio a pesar de los años y la experiencia. Pero una vez que pisas el escenario o dices la primera palabra, el nervio se va. Eso te mantiene en alerta, siempre vivo. El teatro debe expresar vida; no es solo dos o más personas repitiendo el texto aprendido; el actor debe responder, a través del personaje, según la energía que le es entregada. Porque nosotros, como actores, a veces le prestamos nuestro estado de ánimo al personaje, lo cual hace variar la energía en el escenario. Eso hace que nunca existan dos funciones iguales.

¿Has tenido la oportunidad de poder transmitirle alguna enseñanza o consejo a algún actor joven así como quizá te lo dieron alguna vez a ti?
Felizmente cada verano dicto talleres. Este año lo hice en la academia de Tati Alcántara y en el Instituto Charles Chaplin; pero ya estoy conversando con un amigo para buscar poner nuestra propia academia. A mi me encanta la docencia; me gusta enseñar con el ejemplo y creo que lo que uno vive, esa experiencia, es algo muy valioso que se debe transmitir. Cada vez que puedo, les doy consejos a los nuevos actores. Antes algunos actores eran reacios de compartir sus tips o de avisar sobre castings. Hay que comprender que lo hacían para que no les quitaran sus puestos de trabajo; hoy en día hay muchas mas oportunidades en teatro, cine y televisión (Y espero que siga creciendo) y seria mezquino no darle a los jóvenes la posibilidad de iniciar sus carreras. Yo he colaborado con las careras de varios jóvenes que ahora destacan en teatro y televisión. Me siento muy contento y sobretodo orgulloso de ellos que supieron aprovechar su oportunidad. Uno no debe ser egoísta. La experiencia y el conocimiento que no se transmite, muere con la fuente.

¿Cómo van las obras en la que estás actualmente? ¿Qué otros planes para después, hay propuestas?
Hay un par de proyectos de tele que espero se concreten para poder contártelos. Felizmente siempre hay chamba.