El arte desde tu propia sexualidad, Enrique La Cruz



Por Antonio Capurro

Enrique La Cruz es un joven artista multidisciplinario, profesor de arte de la PUCP, un creador de mundos reales o imaginarios en la constante búsqueda del auto descubrimiento siendo un niño, un adolescente o un hombre con gustos diferentes. Su trabajo ha sido exhibido en muestras tanto en Estados Unidos como España así como en el Perú con una buena acogida por parte del público. Artista de muchas facetas, también hace video instalaciones y fotografía, Enrique nos revela su universo imaginario en la siguiente entrevista.

“I love Jesse Balboa” fue la serie de ilustraciones que vi en la revista “El Grito”, dibujos donde muestras un chico que sueña con este actor porno y finalmente lo conoce, me comentabas que precisamente recibiste un feedback positivo y negativo del mismo, ¿qué recuerdas de este trabajo?


Fue un trabajo bastante significativo para mí porque planteó una serie de cuestionamientos que yo andaba investigando por esos días en el año 2007, los cuales tenían que ver con mi lado de artista y de educador para generar una propuesta de sensibilidad hacia la cultura gay, el tema era rescatar o recuperar la mirada de un adolescente basada en mi propia historia y como él descubría su sexualidad viviéndole de una forma positiva y sana, aceptándose y sabiendo lo que quiere. Es una obra que se fue moviendo poco a poco en ciertos espacios como en Nueva York, donde fue interesante interactuar con el público y ver como la digerían, después fue seleccionada para una muestra en España con una muestra de arte contemporáneo especializada en temática gay. Y cuando me invitaron a participar en la revista “El Grito” me pareció genial porque ya era hora de que éste trabajo pisara tierra en Lima donde fue que se hizo, pero curiosamente llegó al final. Fue curioso ver las respuesta que tuvo en los lectores, para muchos fue difícil porque sobretodo son dibujos bastante infantiles.

¿Entonces fue más difícil por la temática homoerótica?


Puede ser por eso, en el hecho de quien dibujaba era un adolescente debido a los trazos, pero es precisamente a esa edad donde los adolescentes exploran su cuerpo, iniciándose en la construcción de una identidad, puede ser que eso sea perturbador o ver que alguien pueda asumir su sexualidad de una forma abierta y aceptarla felizmente.

Ahora que se habla del tema gay con más apertura tanto en los medios como la sociedad e incluso discutiendo el tema del matrimonio o la homofobia que recientemente se vio en las elecciones congresales y presidenciales, ¿crees que eso también se puede reflejar en dejar una ventana abierta para este tipo de arte?


Como discurso el arte siempre va a generar reflexiones, conflictos, cuestionamientos, sea gay o no como el artista explora con su propia percepción el espacio de la realidad en que vive, en tal sentido va a producir una sensación y discursos que hablan de un grupo como en este caso el colectivo GLBT. Eso va a servir para entendernos como sociedad y todas estas opiniones encontradas a favor o en contra, desinformación o violencia sobre el tema.

¿Te sientes parte de un grupo de artistas con un discurso gay?


No me veo como eso sino como un artista, poseo un discurso que se ha ido construyendo en mi proceso que tiene que ver con mis propias reflexiones hacia el tema gay, el cual es inherente a mí, creo que lo principal es generar una situación con la cual el espectador pueda involucrarse con el tema, vivirlo e interiorizarlo, no sé si hay un movimiento de artistas gays peruanos, pero tengo amigos con una postura explícitamente gay. Ahora bien ¿habrá espacios que quieran exhibirlo o evidenciarlo?

Precisamente quería tocar ese tema, tu obra ha sido expuesta en Estados Unidos o Europa donde existen más espacios y libertad para poder exhibir este tipo de arte, ¿sientes que el circuito acá es un poco cerrado?


No necesariamente censura en espacios de galerías locales, en mi caso he encontrado lugares que han sido muy abiertos y tolerantes, mi última exposición en “La Despensa” fue bastante apoyada y tenía carta abierta para hacer lo que quisiera. Igual sucedió con mi primera exposición que tenía mucho de gay en cuanto se contaban cosas personales. Tampoco es que haya millones de espacios que reflexionen sobre esto pero creo que poco a poco se está construyendo más.

¿Qué referencias de la cultura hay has tomado para la creación de tu arte?


Mis referentes artísticos no es que sean gays o heterosexuales sino artistas, a mi me gusta mucho Larry Clark, especialmente una de las fotos de él que tiene un crucifijo y al lado tiene una cartita de un niño que escribe “papá, por favor perdóname que yo voy a ser bueno”, eso fue lo que me inspiró para la instalación “Diosito ayúdame a no ser malo”, donde está la serie de Jesse Balboa que tu viste. Más cercana a una experiencia gay podría ser Nat Goldin, me enamoré de sus fotos y toda esta intensidad de vida y lo explícito me pareció fascinante.

¿Qué aspectos de tu propia sexualidad has colocado con mayor énfasis en tu proceso de creación?


Yo creo que han sido varios en conjunto, por ejemplo la relación del amor o la pareja se dio más en primera o segunda individual que abordaba el contemplar la vida de una persona a partir de su registro, sus objetos; en mi tercera instalación “Ayúdame Diosito a no ser malo” comienzo a jugar con la fantasía, hay un doble discurso, por un lado el objeto documentando una realidad, por otro lado los dibujos documentando una fantasía que podría ser corporal o erótica.

Y ese fue un proceso que también viviste el del descubrimiento de tu orientación sexual, ¿cómo se desarrolló
?


Fue algo tardío cuando estaba en la universidad, en mi adolescencia viví una etapa promedio en cuanto a exploración, solo miraba y punto, no pensaba si era gay, heterosexual o bisexual, lo empecé a descubrir más con mi trabajo porque no había un imaginario positivo de cómo un chico se enamoraba de otro, ahora si lo hay, en la televisión ves series donde el chico gay del colegio no es aquel que necesariamente va a sufrir, y si lo hace al final siempre consigue un novio, son felices y se comportan como todos los demás.

¿Cómo asumes el hecho de ser gay, cuando es que sales del closet?


Creo que de una forma espontánea, buena y tranquila porque no fue una auto imposición, fue tardío, pero bien. Ahora se habla mucho de tolerancia e intolerancia; sin embargo veo que la gente joven se asume más rápido, el roche ya no está en ser gay sino en se los diré a mis papás y que pasará. En mi caso yo decidí juntar a mis padres y leerles una carta que había escrito donde les comunicaba quien era en general y que era gay. Fue bueno porque al final hace que tengas una relación honesta y real con tu familia, pero es curioso porque también existen historias de chicos que cuando les cuentan a sus papás terminan siendo echados en su casa.

¿Qué sientes cuando escuchas esas noticias de adolescentes que sufren de la intolerancia, la homofobia y el bullying?


Yo creo que a veces uno puede ser víctima de una discriminación sin tan siquiera darse cuenta, de repente crees que no eres discriminado pero en tu país no tienes todos los derechos como los demás. Es una sociedad que todavía está luchando con el tema de la igualdad, se habla de identidad, de derechos, de matrimonio gay en una sociedad que se encuentra bastante dividida, vivimos en un país fragmentado donde no se reconoce los derechos a todas las minorías. Algo que me pareció gracioso fue leer que los colectivos gays tenían que ser tolerantes con los intolerantes, eso me pareció lo más loco porque ahora resulta que yo debo ser tolerante con los comentarios homofóbicos de alguien y eso es pedir que la gente baje la cabeza de una forma terrible.

¿Alguna vez has sido testigo de una situación homofóbica?


Siempre hay historias de chicos que fueron golpeados o fastidiados en los colegios o sufrieron insultos, pero la homofobia puede estar enmascarada de muchas formas y si te piden que seas tolerante antes los ataques intolerantes, eso ya es bastante discriminatorio. Yo he enfatizado mucho mi postura frente a los grupos y cuando escucho palabras fuertes en cuanto a la homosexualidad, porque son estos códigos que tiene la sociedad para hablar de una forma peyorativa, les digo oye qué pasa tienes que expresarte bien.

¿Crees que has logrado de alguna forma sensibilizar a la gente?


Yo creo que hay chicos que ven mi trabajo y se identifican con este tipo de arte. Ellos sienten una especie de reivindicación, entonces pueden ser ese niño que también quiso tener cuarenta pony de niño pero no los tuvo o ser el niño de la pradera con sus anillitos corriendo juntos por el campo en un lugar oculto de Lima, eso es crear un imaginario de chicos limeños que se sienten bien con su propia forma de ser, un lugar donde todos son respetados. Yo creo que eso es algo que pasó en mi exposición “Storytelling: historias del niñito de la pradera”, que no era un tema sexual sino una reflexión sobre el niño y su forma de percibir al mundo a partir de una mirada curiosa, era un niño que deseaba sus zapatillas como las de Dorothy del “El mago de Oz”, fue genial porque el día de la inauguración hasta hicimos una fiesta infantil así como una performance que se llamó “Prairie” donde recreaba una pradera con miles de flores en la que formaba la palabra “valiente”, al final terminaba diciendo “sé valiente” y me echaba en la pradera para reposar y ser feliz invitando a la gente a que se eche conmigo, fue increíble como amigos de todas las identidades y géneros se recostaban y tiraban las flores, era una fiesta, todo el mundo quería tomarse fotos. Siempre había ido por el lado sexual o erótico, pero esto fue más bien un proceso de búsqueda de identidad y aceptación.

Hubo una etapa en la que tu interés por el sexo en tu obra fue bien marcada, ¿cómo es que evolucionó ese gusto por el erotismo en tu obra? 


Me interesaba conocer lo que un adolescente consume para la satisfacción de su sexualidad o las fantasías que se ven articuladas a partir de estos referentes, ahora es ver interesante como se traslada al internet.

Y es que ahora todos somos voyeuristas…


Porque nadie puede sacar sus manos de la computadora, un lugar donde todo el mundo está viendo todo, ahora tenemos el Facebook y queremos saber qué estará haciendo tal o cual persona.

¿Y qué tanto quieres mostrar tú de Enrique La Cruz a los demás?


En realidad muestro lo que tengo, yo comencé creando mi gran hermano con mis amigos, luego eso fue evolucionando a otra etapa pero siempre la del auto descubrimiento.

¿Qué tipo de porno consumías en ese descubrimiento?


Siempre he consumido lo usual, veía mucho el porno de casas productoras, pero ahora todo ha cambiado y existen todas estas páginas de gente que se graba teniendo sexo al punto que tenemos el Facebook porno que al final es el mismo big brother, entonces el sexo se vuelve una forma de entender la vida, hay un exhibicionismo increíble donde la audiencia ahora se ha volcado a consumir lo amateur donde lo que ya no se puede colocar en Youtube se va hacia otros espacios.

¿En qué etapa de tu carrera como artista estás y hacia donde quieres orientarla?


Yo me considero un artista multidisciplinario que va adecuándose a las técnicas y necesita su discurso, pero usualmente trabajo en instalaciones, aunque mezclo varias cosas. Por estos días me está interesando ver fuera de mí, lo que pasa en mi ciudad, alrededor mío.

¿Te gustaría ser un artista más reconocido?


Me interesa que mis construcciones visuales generen un espacio de dialogo, donde la gente hable y cuestione cosas.

http://enriquelacruz.com/
http://museo-enrique.blogspot.com/

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