"Yo no sé si uno escriba mejor con el tiempo, pero si creo que los temas maduran y tu sensibilidad cambia", Ezio Neyra




Por Antonio Capurro

"Tsunami" es la más reciente novela del joven escritor Ezio Neyra Magagna, una obra que nos habla de la destrucción material y emocional de un pueblo, de una ciudad en donde sus personajes tratan de encontrar el sentido a sus vidas. Ezio tiene mucho que contar como cuando se dispone a narrar sus historias, pero dejémos que ahora nos hable de él y su literatura.

Cuéntanos acerca de “Tsunami” 

Es una novela que habla sobre la destrucción, el tsunami que aparece retratado funciona como símbolo de algo más amplio que ha afectado a los pobladores y a Leandro, el protagonista de la historia, que iba a esta ciudad los veranos. El tsunami ha dejado mal a la gente, no solo material sino emocionalmente. Al mismo tiempo, es la novela de un personaje que sufre una decepción amorosa y que a partir de ella termina en una depresión, pero empieza a reconstruirse  encontrando lazos familiares y amicales que están destruidos.

¿Cómo fue tu proceso de creación con esta novela? 

Me sucede que como método de trabajo de vez en cuando me llegan ideas, no es que sea una epifanía ni mucho menos, a veces son historias que escucho, historias propias también, entonces cuando siento que tengo la idea no me siento a escribir de frente sino hago lo que se llama prosa mental, la idea de escribir en la cabeza, puedo pasar meses y cuando creo que tengo algo bueno para ser contado me pongo a escribir a diario, así que la historia de “Tsunami” me llegó de esa forma, aunque hay hechos reales que motivaron la historia como el tsunami que hubo en Camaná, consecuencia del terremoto de Arequipa en el 2001.

En “Tsunami” tocas el tema de la destrucción, ¿crees que es una novela psicológica?


A lo mejor sí, pero cómo no introducirse en la psicología de los personajes, que al fin y al cabo los humaniza y diferencia. Siempre me ha interesado mostrar la humanidad más profunda de los personajes. Estoy interesado en que no sean simples fichas que contribuyen a que el argumento continúe sino que sean entes verdaderamente importantes en tanto trazos de lo humano. La literatura habla, finalmente, sobre las emociones humanas. Lo humano es el gran tema de la literatura.

¿Cuánto te demora escribir una novela y qué características debe poseer un escritor? 

Depende del proyecto, cada uno es distinto, esta novela me ha tomado prácticamente cinco años, desde que tuve el primer deseo de contar la historia, y como te comentaba hago mucha prosa mental, en este caso un año, pero estaba al mismo tiempo haciendo un doctorado en literatura en Estados Unidos en la Universidad de Brown, y temía no poder escribir por la carga académica, y si me preguntas que necesita un escritor, me sucede que cuando quiero contar una historia hay algo físico que me impele a hacerlo, aunque tuve que dejarlo de hacer tres semanas y hasta estuve con fiebre por eso decidí incluir la rutina de mi novela en mis tareas diarias. El escribir tiene que ser una urgencia vital, por eso los escritores que más admiro son los que siempre están aprendiendo y los que nunca están satisfechos con los que escriben, uno tiene que estar siempre insatisfecho con lo que escribe y de alguna manera con el mundo.

¿Cuál crees que ha sido tu evolución como escritor? 

Yo no sé si uno escriba mejor con el tiempo, pero si creo que los temas maduran y tu sensibilidad cambia, pienso que uno siempre está descontento cuando escribe, porque escribir es estar todo el tiempo al borde de un abismo o del ridículo muchas veces, muchas veces escribo y no me gusta para nada.

¿Cómo nacen en ti las ganas de ser escritor?  

Leyendo, un escritor tiene que ser primero un buen lector, de hecho no leía mucho porque no crecí en una familia de artistas o intelectuales, ni tampoco estudié en un colegio que promoviera la lectura, no me atraía mucho, es más hacía mucho deporte, eso consumía mi tiempo y energía pero era algo que me gustaba mucho, era un apasionado de los deportes, pero a los quince o dieciséis empecé a leer en serio. Llega un momento en que como han dicho varios escritores uno lee y piensa que le gustaría escribir así o quizá el texto escrito podría funcionar de otro modo.

¿Qué escritores fueron decisivos en tus ganas de escribir? 

Paul Auster, Cortázar, Donoso y Ribeyro fueron quizá los escritores más significativos cuando comenzaba a escribir.

¿Qué tanto de ti poseen los personajes? 

Por ejemplo en mi segunda novela “Todas mis muertes” mi familia encontró muchas coincidencias porque coloqué muchas cosas íntimas, porque los personajes se apellidaban Neyra, el abuelo se llamaba como mi abuelo, pero todo era ficción, había ciertas zonas geográficas y formas de ver las cosas que son cosas mías. Es inevitable que tu forma de ver el mundo no aparezca en lo que escribes, siempre termino colocando olores y texturas que conozco muy bien, es catártico muchas veces, pero no son relatos autobiográficos.

¿Qué has aprendido de ti mismo al momento de escribir? 

Todo el tiempo aprendo de cuan algo o cuan bajo se puede llegar con mis personajes.


¿Crees que estás siendo valorado como escritor? 


No me importa ganar reconocimiento, uno de los riesgos cuando empiezas a publicar es lo extra literario. El escritor tiene un compromiso con el texto, lo demás es anecdótico como las presentaciones y demás. No desprecio el mercado literario en lo absoluto ni me quejo de él.


¿Cómo así decidiste crear la editorial?  

La Editorial Matalamanga la abrimos tres amigos y yo en el 2003, nos reuníamos para leer a Cortazar y así surgió, luego decidimos fundarla con el objetivo de que haya más espacio donde los autores pudieran publicar, no solo jóvenes. Ahora no tenemos mucho tiempo porque estamos en actividades distintas, pero allí estamos publicando dos o tres autores al año.


¿Y cuáles son los próximos planes? 

Ahora estoy trabajando mi tesis con la figura trasatlántica del dandy, va bien, de allí me voy a Cuba entre setiembre y diciembre dando un curso de la Universidad de Brown, mi plan es doctorarme en dos meses así que estoy trabajando duro. Y estoy empezando a escribir algo corto que espero continuar en La Habana.

Comentarios

Entradas populares