Mi propio coach: Leer e ir a la práctica

A mi me encanta la lectura y cada vez que mi bolsillo me lo permite me compro uno original porque nunca me gustó comprarme libros piratas. No me considero exquisito, solo que así soy yo. Si la situación fuera otra claro que me compraría libros cada semana. Me gusta ir a las librerías, caminar por las feria de libros y si por allí me enamoro mucho de un libro y tengo el dinero me lo llevó a casa. Cuando voy por las calles veo con asombro la enorme cantidad de libros piratas que se ofertan, todos los títulos que se imaginan y por lo que veo la gente lee; aunque parezca increíble.
 

Desde niño me inculcaron ese amor por la lectura, fue así que empecé a desarrollar mi talento como creador de historias y de ficciones, soñaba con la creación de personajes, de situaciones y tramas. Era mágico, y hasta el momento lo es, poder ser cómplice de esas historias y sentirte como los protagonistas (tan solo me ocurre también en el cine) vivir lo que ellos viven. ¿No les ha pasado a ustedes? Me imagino que sí, con ellos y ellas amas, ríes, sufres, sueñas, te enamoras y vives.
 

Con el tiempo los gustos van cambiando y quizá ya no lees a Julio Verne o Alejandro Dumas, pero siempre es hermoso volver a los clásicos como yo lo he hecho cientos de veces con algunos títulos como "Mujercitas", "El amor en los tiempos del cólera", "El Principito" o "La casa de los espíritus" por solo mencionar algunos. Indudablemente hay títulos que dejan huella en tu memoria y alma, esos libros ejemplares que no pasan de moda. Sin embargo también me doy un buen tiempo para leer libros de mi especialidad como lo es las Ciencias de la Comunicación, el cine y la fotografía. En el Perú los libros de fotos ni que decir son carísimos y la gente no tiene la costumbre porque es todavía un arte no muy apreciado.
 

Quise primero hablar de mi amor por la lectura para ir al punto que si algo te dejan siempre los libros es algún tipo de mensaje que puedes poner en práctica para bien. Porque últimamente existe todo un boom de los libros de autoayuda o autoestima o lo que ahora se conoce como coaching, los cuales abarrotan las librerías, pero a veces la gente olvida que una cosa es leer y otra actuar, lo digo porque en el caso de estos libros de autoayuda lo que uno debe hacer como cuando vas al sicólogo o a tu terapia es poner en práctica lo que dice allí porque no pienses que tu vida si estás down o depre cambiarás por arte de magia, no amigos, lo que tiene que hacer luego de haber procesado las ideas o sugerencias es ir al grano, ponerse las pilas, hacer las cosas ya en one como decimos.
 

A veces hasta tomamos notas, las resaltamos con plumón, se las pasamos a amigos en cadenas o nos damos el tiempo de hacer foward, pero nada de nada con dar el primer paso. Acá no existe el hada madrina, estos libros de autoayuda solo te dan las pautas te guian, te ponen el ejemplo, como cuando vas al gym y el instructor te dice la rutina, te la ejemplifica no la hace por ti. Solo con leerlo has dado el 50 por ciento, ahora falta el otro 50 por ciento: aplicarlo a tu vida. Ya sabes puedes leer los libros de autoayuda que desees pero será como el gym si no tienes disciplina no pasará nada.

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