Los hombres de rojo en Perú



Por Antonio Capurro
El pasado 18 de octubre el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú perdió a tres integrantes de ese valiente grupo de personas que en todo el país arriesgan sus vidas por salvar las de otros. En el trabajo de los hombres de rojo siempre está presente el riesgo y ellos lo saben, pero qué sucede cuándo además trabajas en condiciones adversas. Y encima el olvido del Estado e incluso de la sociedad. 

Me pregunto si acaso las indemnizaciones entregadas a familiares de los bomberos fallecidos en incendio de El Agustino es lo único que debe hacerse. Evidentemente que no. Todavía quedan grandes mejoras por hacer en cuanto a infraestructura para que los hombres y mujeres de rojo puedan realizar por lo menos su labor humanitaria en condiciones favorables y no tal como están ahora. Alonso Salas Chanduví, Raúl Sánchez Torres y Eduardo Jiménez fueron esos tres bomberos voluntarios que se arriesgaron frente al fuego. 

¿Nos hemos puesto a pensar el verdadero significado de ser un bombero voluntario en el Perú? Pienso que lo dicho en el año 2011 por el brigadier mayor Alejandro Navarrete, chalaco con más de 40 años en la profesión, lo resume con exactitud: "Ser bombero es una pasión, una mística que viven aquellos que deciden entregarse a esta noble tarea". 

Necesitamos a los bomberos ellos no solamente apagan o controlan incendios no ellos también están preparados para enfrentar eventos como fuga de gas, explosiones, rescates vehiculares y de alturas, búsqueda en estructuras colapsadas, alertas ante sismos, emergencias médicas y muchas cosas más.

Cuando vi la noticia de los valientes bomberos víctimas del incendio de ayer me acordé en el acto de dos películas, la primera fue Backdraft (Marea de fuego) de Ron Howard protagonizada por Kurt Rusell, Willian Baldwdin y Robert de Niro que cuenta la historia de un cuerpo de bomberos de Chicago que van tras la pista de un pirómano en serie que causa incendios con una sustancia química de ficción, y la segunda World Trade Center de Oliver Stone con Nicolas Cage, Michael Peña y María Bello, sobre la verdadera historia de los primeros bomberos que llegaron tras el desastre de las torres gemelas. Cada uno de estos filmes con su cuota de ficción y realidad reflejaban a su modo como los hombres de rojo arriesgan sus vidas dando cuenta del drama humano que viven día a día.

Por supuesto que no estamos en los Estados Unidos donde los bomberos no trabajan en las condiciones que lo hacen sus colegas peruanos. En el año 2014 la población de bomberos americanos era de aproximadamente 1,134,400 sirviendo en 29,980 departamentos en todo los Estados Unidos, respondiendo a emergencias de 58,150 compañías de fuego, de los cuales 31% o 346,150 eran bomberos profesionales de carrera y el 69% o 788,250 voluntarios. En el país del norte los bomberos están muy bien organizados, como vemos existen dos formas de enrolarse, en el Perú no. 

¿Acaso podemos exigirle que hagan un trabajo mayor trabajando en tales condiciones? En USA los bomberos trabajan bajo el auspicio de los departamentos de fuego como pueden ser distritos de protección del fuego, divisiones de fuego, compañías de fuego, buró de fuego y rescate de fuego, todos estos departamentos están organizados como subsidiarias del condado del gobierno o gobiernos locales, en algunos casos obtienen financiamiento de corporaciones o negocios o por parte del gobierno o contribuciones de caridad. E incluso algunas compañías se las han ingeniado de forma creativa para obtener ingresos a través de la venta de sexy calendarios.

Como en toda organización en el cuerpo de bomberos voluntarios también existen conflictos de poder, según lo afirma el comandante general interino Víctor Mondragón Trujillo, tal es así que el último domingo de noviembre deberá realizarse la elección del nuevo comandante general, de acuerdo a la Ley Nº 27067 que rige esa entidad, pero se conoce que no existe el quórum necesario de brigadieres mayores para que se realice esta elección. Esto es algo que deberán resolverlos ellos de forma institucional y bajo las propias normas o reglamentos que los rigen. Solo esperemos que todo siga el curso normal para beneficio del propio cuerpo de bomberos voluntarios. 

Desde el gobierno los posibles cambios para mejor la situación de los bomberos incluiría una propuesta de PPK quien a través del ministro del Interior, Carlos Brasombrío dispuso la elaboración de un plan de inversiones de cinco años para mejorar la situación de los bomberos voluntarios, en cuestiones de equipamiento e infraestructura. De hecho que se tienen que mejorar las condiciones en las que trabajan y darles todo el equipo necesario para que su labor sea digna no precaria. Y sobretodo tiene que llegarse a la verdad de lo que sucedió ese noche porque según la prensa un vídeo demostraría que incendio se inició en almacén del Ministerio de Salud. ¿Hubo negligencia en la contención del incendio en El Agustino? ¿Qué harán ahora las autoridades?

Es también cierto que nada de lo escrito líneas arriba es nuevo, ahora es mediático pero luego todo pasará, se lanzarán muchas promesas que tal vez se diluyan bajo la sombra del olvido. Y es que se conoce de sobra que hasta agua les falta a los bomberos para apagar las emergencias de incendio, ni que decir de sus ropas o de la falta de buenas unidades o de la tecnología. ¿Qué sentido pueden tener los premios y condecoraciones más que tan solo honrar a los caídos injustamente? No se trata de ofrecer un paliativo una dosis de placebo sino de cambiar la situación. O de lo contrario nos quedaremos en el se pudo hacer más, se pudo organizar, se pudo prever, pero nos quedamos en la esfera de la nubelosa.

Y la verdad, aunque duela, es que no se hizo nada o se hizo poco. 

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