Retro Crítica: Gigante o la pasión por Texas


Por Antonio Capurro

Dirección: George Stevens.
Intérpretes: Rock Hudson, Elizabeth Taylor, James Dean, Carrol Baker, Dennis Hooper
Película basada en una novela de Edna Ferber (“Gigante”, Editorial Torres de Papel). Con guión de Ivan Moffat (“Domingo Negro”, “Los Héroes Del Telemark”) y Fred Guiol (“Gunga Din”, “La Viuda Negra”).

Desde la primera vez que la vi no me he cansado de repetirla y es que Gigante tiene ese drama que no aburre a pesar de los 201 minutos de duración en la vida de los Benedict. El filme fue uno de los éxitos de la Fox del año 1956 y es que con tres estrellas en su plenitud, un estupendo director y un guion muy cuidado la película no tuvo pierde. Gigante es una película de corte épico que centra su mirada en el conflicto de una familia tejana que vive bajo una tormenta de pasiones en medio del desierto. Estamos ante una pareja de recién casados que parecen no tener nada en común excepto que la vehemencia de sus personalidades. Bick Benedict (Rock Hudson) conquista a Leslie Lynnton (Elizabeth Taylor), quien se enamora de este vaquero dejando su aristocrática Virginia por el polvo de Texas. 

El problema con algunos filmes que provienen en esta caso del género literario pues Gigante se basa en una novela de Edna Ferber publicado cuatro años antes es la necesaria edición de hechos o situaciones que deberá condensar el guionista. Muchos pensarán que en la adaptación se pierda la esencia pero dependerá del guionista decidir con que partes del material original trabajará. Gigante no defrauda y es que la dupla Mofaft Guiol mantiene lo principal, el drama que viven sus personajes lo enfocan en cada una de las situaciones que deben enfrentar los protagonistas y los cambios que experimentan desde jóvenes hasta adultos. El discurso es muy claro, la película mantiene una posición anticlasista y antidiscriminación, por supuesto desde el punto de vista de tres americanos blancos no de los mexicanos o los wetback somo son peyorativamente nombrados.

El filme cuenta de forma acertada la saga de dos generaciones y los cambios que se producen en la sociedad a través del tiempo, el paso de las nuevas ideas de la modernidad. Bick Benedict (sobriamente encarnado por Rock Hudson) es la quinta esencia de la masculinidad el terrateniente magnate cuya palabra es mandato, rudo y cabeza dura, todo lo contrario a Leslie (una actuación con matices la de Elizabeth Taylor), es por el contrario, lo opuesto a su esposo, una chica sureña educada que aprecia las diferencias en las personas. La dupla tendrá en Jett Rink, al empleado rebelde que ante la muerte de la hermana de Benedict cambiará su destino volviéndose un millonario petrolero convirtiendo el sueño americano en realidad. Jordan Benedict II no es un rico de cuna sino el heredero de miles de acres hecho por sus antepasados en base a la usura, él vendría a ser como los nuevos ricos del Perú que ya no viven en San Isidro o La Moline sino en Comas o Los Olivos pero que no han superado su complejo de superioridad y desprecian al resto de cholos o mestizos, en este caso Jordan lo hace contra los mexicanos e indios. 

Gigante posee una puesta en escena portentosa, no en vano estamos ante una película que recibió diez nominaciones a los premios de la Academia. Es un filme poderoso con un mensaje de avanzada para su época, una epopeya dramática que habla de los prejuicios de raza, clase y género abarcando casi treinta años del siglo pasado. Los Estados Unidos todavía era un país marcado por los convencionalismos a punto de vivir en la siguiente década la revolución sexual. Una escena que resume esto es la discusión que ambos tienen en su dormitorio, podemos ver las camas separadas como si la vida sexual de la pareja estuviera concluida. Otra es el diálogo nocturno en que Leslie trata de ser parte de la conversación política de su marido y amigos, en el que ella no es admitida.

La obra de Edna Ferber es una obra monumental así como la película. Gigante alude a ese vasto territorio texano que lo vemos de entrada al iniciarse los créditos e igualmente. Gigante es la pasión y el amor por la tierra, el hogar, los valores. ¿Quién fue Edna Ferber? Nada menos que una de las escritoras contemporánenas cuyas obras han sido las más adaptadas al cine, ganadora del Pulitzer por su novela 'Trigo y esmeralda'. A pesar de haber obtenido el reconocimiento literario sus pares de la época la veían como una escritora de "best-sellers" o melodramas. 

La lucha de clases se refleja en Gigante, pero aquí no hay una revolución de sangre contra un pueblo sojuzgado, sino una discriminación racial de americanos contra mexicanos, porque si eres de piel oscura no puedes acceder a ciertos beneficios, es lo que ve Leslie cuando llega a Vientecito observando con sus propios ojos el estado de calamidad en la que viven los trabajadores o la esposa mexicana de Jordan Benedict III cuando asisten a la celebración del imperio de Jett Rink y es desplazada en el salón de belleza. La fuerza del filme radica en mostrar la grandeza del oeste  americano y al mismo tiempo la decadencia de una clase social que trata de adaptarse al cambio, a través del comportamiento de sus personajes, en su quehacer diario o la convivencia social. Para Jordan Benedict no será fácil entender el auge del petróleo siendo él un ganadero.

La música del genial Dimitri Tiomkin refuerza la épica del filme y la cinematografía de William C. Mellor le da ese tono visual atemporal. Gigante es una película que no ha envejecido. La dirección de George Stevens revela lo mejor de cada interpretación con tres leyendas de Hollywood dejándonos un clásico de la cinematografía mundial. 


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