DE propios y extraños: Que La Fuerza Laica Nos Acompañe


Por Antonio Capurro
capurroantonio@gmail.com

La lucha de quienes creemos en la necesidad de construir un estado laico fuerte debe ser una preocupación que nos conlleve a articular fuerzas y organizarnos, tal como precisamente lo están haciendo desde hace mucho tiempo quienes promueven la denominada Marcha Por La Vida en el Perú. Es una tarea urgente que debe empezar ya porque no podemos quedarnos cruzados de brazos quienes creemos en la necesidad del laicismo. 

Hoy por la tardea fui a la panadería adonde siempre voy, al entrar observé de reojo a dos jóvenes vestidos con ropas formales que parecían estar en cola de la caja registradora, les pedí permiso y pagué por mi tamal. Me di cuenta que uno de ellos tenía una bonita cola de pelo. En la espera de que mi tamal se caliente en el microondas saludé al señor panadero, un hombre de unos sesenta años que siempre es amable. Sucedió que mientras yo esperaba esta persona no tuvo mejor idea que preguntarme, haciendo referencia al chico de la trenza, ¿es hombre o es mujer? Yo le respondí que importaba si era hombre o mujer, puede ser lo que le haga feliz. Para no quedarse atrás frente a mi comentario replicó citando el tema bíblico de que la mujer, y ahí lo pare en seco argumentando que si viviéramos en base a lo que dice un libro histórico como la Biblia pues nunca avanzaríamos ni progresaríamos como sociedad. No sé que grado de instrucción o educación tendrá el señor pero demostró a todas luces un pensamiento conservador sin capacidad de análisis o juicio crítico. 


Seguro que todos han visto la foto que acompaña al post, clara y contundente representación simbólica de la homofobia y el odio hacia las personas de la diversidad LTGBQ e ideología de género. El fin de los organizadores de la marcha es, argumentan ellos, la defensa de la vida en contra del aborto legal para decirle NO a la que debería ser una legítima elección de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. La ONG Flora Tristán señala que en el 2017 se denunciaron 70 abusos sexuales diariamente, el 76% de las agresiones fueron a menores de edad. Estos grupos religiosos van en contra incluso del aborto en casos de violación o terapéutico. ¿Por qué no se solidarizan con todas esas niñas o niños o jóvenes que fueron víctimas de abuso sexual por parte de personas como Luis Figari del Sodalicio? ¿Acaso muestran empatía con el dolor y sufrimiento de todas esas personas? ¿Cómo piensan las personas que caminan en la Marcha por la Vida que pasaría si ellos ? ¿Por qué sus carteles no tienen mensajes en solidaridad con las niñas que son obligadas a ser madres porque sus tíos o papás, religiosos ellos, las violan y embarazan? ¿No es acaso la Marcha por la Vida una en contra de la mujer y su libertad, en contra de la igualdad de género y del feminismo? Porque el Currículo Nacional no incluye ninguna IDEOLOGÍA de género, porque esa definición NO EXISTE. Exige #EducaciónConIgualdad y aclarar que el currículo no hace mención a ninguna ideología, porque tiene siete enfoques, uno de ellos es precisamente el de la IGUALDAD DE GÉNERO, la cual reconoce que hombres y mujeres, son diferentes biológicamente pero iguales en derechos, deberes y oportunidades, ¿es acaso esto tan difícil de entender?

Equipos de investigación periodística como los de Ojo Público y el portal Wayka mostraron quiénes están detrás del colectivo #ConMisHijosNoTeMetas, personas como el inefable pastor y congresista Julio Rosas Huaranga, notorio líder de esta plataforma, fue nada menos que socio del supremacista (se cree superior por el solo hecho de ser blanco) antiinmigrantes Stephen Guschov, quien también financió su campaña. Puedes leer más aquí: http://goo.gl/kTAHqx Recuerden que hace poco la Iglesia Agua Viva pagó US$ 6 millones por coliseo Amauta, una çomunidad evangélica que es investigada por lavado de activos, la misma que según el Diario La República manifiesta gran movimiento de fondos, apoyó la candidatura de Keiko Fujimori, promueve la campaña 'Con mis hijos no te metas' y exigía el indulto para el dictador. A todas luces un buen negocio de fe. ¿Este tipo de asociaciones religiosas pueden actuar y lucrar sin que se les fiscalice? ¿Acaso el estado no debería tener un papel responsable frente a los discursos de odio que manifiestan desde sus púlpitos estos curas y pastores? Porque estamos hablando de ciudadanos que terminan siendo víctimas de estas ideas retrógradas.

¿Qué falta en el Perú para que la laicidad avance y funcione? ¿Por qué los activistas laicos no pueden organizarse en una plataforma convocante para frenar el avance de las ideas religiosas más radicales? Señala el portal laicismo.org: "La laicidad del Estado y de sus instituciones es ante todo un principio de concordia de todos los seres humanos fundado sobre lo que los une, y no sobre lo que los separa. Este principio se realiza a través de los dispositivos jurídicos de la separación del Estado y las distintas instituciones religiosas, agnósticas o ateas y la neutralidad del Estado con respecto a las diferentes opciones de conciencia particulares. Puede definirse la laicidad como un régimen social de convivencia, cuyas instituciones políticas están legitimadas por la soberanía popular y no por elementos religiosos. Si la laicidad designa el estado ideal de emancipación mutua de las instituciones religiosas y el Estado, el laicismo evoca el movimiento histórico de reivindicación de esta emancipación laica. La laicidad pretende un orden político al servicio de los ciudadanos, en su condición de tales y no de sus identidades étnicas, nacionales, religiosas,…". Asimismo, el filósofo Henri Peña-Ruiz nos dice que la laicidad descansa en tres pilares:  la libertad  de conciencia, lo que significa que la religión es libre pero solo compromete a los creyentes, y que el ateísmo es libre pero solo compromete a los ateos; la igualdad de derechos, que impide todo  privilegio público de la religión o del ateísmo; y la universalidad de la acción pública, esto es, sin discriminación de ningún tipo. La laicidad no busca la supresión de la práctica de la fe religiosa o del ateísmo, existe algo que se llama libertad religiosa, pero esas creencias deben estar separadas del estado.

A tiempo, el Ministerio de Educación aclaró que los profesores de los diferentes colegios a nivel nacional no pueden obligar a los alumnos a asistir a esta marcha porque no es una actividad pedagógica, solo le corresponde eso a los padres de familia. Cito el tweet de Ricardo Morán: "Los colegios del estado NO son colegios católicos, ni cristianos, ni religiosos. Los colegios del estado son LAICOS. La formación religiosa sólo se puede dar en las casas o en los locales de las religiones respectivas".

Por supuesto que también hay comentarios en las redes sociales que rozan lo radical o fanático como este:

"Las feminazis (no feministas) amparadas en el NEOCOMUNISMO y financiadas por ONG proaborto están vomitando espuma verde al enterarse q el PERÚ es un país 95 % católica y protectora d las instituciones de LA FAMILIA, EL MATRIMONIO y el derecho del NO-NACIDO. #ConMisHijosNoTeMetas".


¿Y las familias diversas compuestas por una madre soltera y sus hijos, o dos abuelos con sus nietos, o una pareja del mismo sexo? ¿Y el matrimonio igualitario? 

"Mañana sábado 5 de Mayo la marcha por la vida será multitudinaria. El pueblo peruano es sabio y saldrá a las calles a defender el primer derecho humano la vida del Niño por Nacer. ¡ÚNETE!  Sí a la Vida No al aborto".

¿Fueron también sabios esos padres, tíos o hermanos violadores?

"Por favor, que quedé claro: si estás a favor del aborto NO eres católico. Podrás ser bautizado o alucinar que eres católico. Es como decir que no tienes de caviar y defiendes al Che Guevara".

Los organizadores de la Marcha por la Vida solo quieren que sus ovejas caminen al paso de los zombies, con los dientes afilados para mostrar una verdad que no va con los tiempos. ¿Qué estamos haciendo nosotros los ciudadanos que deseamos ver una sociedad más diversa e inclusiva con una educación sexual libre de prejuicios, estereotipos y tabúes? Definitivamente, cada quien apoya desde sus diferentes espacios, pero tenemos que pasar de la indignación virtual a la indignación en la vida diaria, en las calles, en el barrio, con nuestras familias y amigos. 

Es una tarea "evangelizadora" la que nos espera. Que la fuerza laica nos acompañe!! 

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